Il Forum si era concluso da poche ore che numerosi partecipanti ci hanno inviato messaggi di congratulazioni, sia per lo spessore e la qualità delle tavole rotonde, che per l’efficienza della macchina organizzativa.
Ciò ci consente di ringraziare anzitutto la pattuglia di militanti di P101 preposti all’organizzazione, che hanno compiuto uno sforzo davvero straordinario affinché tutto funzionasse nel migliore dei modi.
Ringraziamo tutti gli oratori, venuti da almeno dieci paesi i quali, oltre ad animare i dibattiti, hanno ognuno condiviso lo spirito unitario con cui il Coordinamento europeo ha promosso il Forum medesimo.
Ringraziamo infine tutti i cittadini, italiani e non, che hanno partecipato al Forum, senza la cui presenza certo non potremmo parlare di successo.
Il Forum non solo ha reso più visibile e forte il Coordinamento che lo ha promosso. E’ stato come un laboratorio politico, un’agorà, la prima del genere in Europa, che ha aperto una via nuova di dialogo e collaborazione con quanti nei diversi paesi europei, pur con diverse posizioni ideologiche di partenza e visioni su cosa ci sarà dopo l’Unione europea (questo era il tema del Forum), stanno dando battaglia per aiutare i popoli ad uscire dalla gabbia dell’eurozona e riconquistare sovranità, democrazia e giustizia sociale.
Erano infatti presenti a Chianciano Terme, o hanno inviato i loro saluti, prestigiosi ed autorevoli intellettuali ed esponenti politici che militano o rappresentano altre reti associative. Non era per niente scontato che si riuscisse, dall’Italia anzitutto e dagli altri paesi, a far confluire le tante diverse voci no euro, e che esse convergessero, dopo la tragedia greca e la Brexit, con un’idea centrale: nessun popolo, da solo, può pensare di vincere le potenti forze dominanti, ma ciascun popolo ha il diritto ed il dovere di svincolarsi dalla morsa eurocratica, aprendo una breccia nella muraglia nemica e quindi meritando il sostegno degli altri.
Non era scontato che al Forum si registrasse la condivisa coscienza che occorre costruire una rete europea delle forze democratiche e antiliberiste, un fronte ampio che contrasti l’egemonia sempre più traballante dei dominanti, che punti non solo a rappresentare l’indignazione popolare, ma a trasformarla in potenza politica.
Comune è stata la consapevolezza che le élite neoliberiste che comandano tenteranno con ogni mezzo di arrestare il processo di disgregazione dell’Unione europea centralizzando ulteriormente i meccanismi neoliberisti di governance, a cominciare dalle politiche monetarie e di bilancio, per poi consolidare i meccanismi predatori verso i paesi debitori.
A nessuno sfugge che ciò provocherà ulteriori squilibri economici e il definitivo divorzio tra i cittadini e le élite eurocratiche le quali, pur di non essere travolte, potrebbero tentare la scorciatoia di strette autoritarie. Infine che un’approfondimento della crisi sociale e del caos geopolitico, potrebbe dare ulteriore vigore a quelle forze reazionarie e xenofobe che in alcuni paesi scalpitano per salire al potere.
Il Forum è stato quindi come una sinfonia in cui, se non sono mancate “note stonate”, ovvero la manifestazione di differenze sulle strade da percorrere per venir fuori dal marasma (e vorremmo vedere data la complessità dei problemi sul tappeto!), tuttavia ognuno ha tentato di svolgere la sua parte armonizzandosi con tutti gli altri.
Mentre il Coordinamento europeo si è dato appuntamento per la sua prossima riunione, è stata unanime decisione quella di partecipare agli incontri che le altre reti hanno già annunciato. Non solo per continuare a dibattere ma per dare vita a campagne di mobilitazione comuni.
Molti che non sono stati in grado di partecipare al III. Forum No Euro ci chiedono se pubblicheremo gli atti. No, non ce la faremo a pubblicarli. Ma siamo in grado di mettere in rete le registrazioni filmate di ogni tavola rotonda e delle due sessioni plenarie. Iniziamo con i saluti di Julio Anguita, accolti dai presenti con un lungo applauso. Julio è uno dei firmatari in Spagna della PIATTAFORMA USCIRE DALL'EURO, rappresentata al Forum da Pedro Montes, Manolo Monereo e Diosadao Toledano. Più sotto il testo del discorso di Anguita in spagnolo e inglese.
«Un saludo y un abrazo fraternal a los
compañeros y compañeras reunidos en Chianciano que vais a intentar cocinar
políticas, discursos y propuestas sobre nuestra ambición común: Buscar una
salida del euro en nuestros respectivos países.
Como miembro de la Plataforma Contra la
permanencia de España en el Euro, tengo que felicitaros en primer lugar porque
llegar hasta el lugar en que vais a trabajar en estas jornadas ha costado un
esfuerzo tremendo: incomprensiones, dificultades organizativas, hostilidad manifiesta
muchas veces en los medios de comunicación, y porque no decirlo también
dificultades económicas, puesto que todo esto cae sobre las espaldas de las
personas que en estos momentos están luchando por esta posición.
En segundo lugar quiero hacer votos para
que los resultados de esta reunión sean positivos. Y cuando digo positivos,
quiero decir que salga de esta reunión una posición común y elementos
organizativos de coordinación que se puedan aplicar en los distintos países que
componen esta asamblea, más a aquellos que se puedan añadir en cualquier
momento. Es decir, yo espero que de aquí va a salir el comienzo de una nueva
situación, de un nuevo discurso y de una nueva movilización, para entender la
UE de otra manera. Y desde luego, sin el euro.
Izquierda Unida ha sido la única fuerza
política de carácter estatal, que en España se opuso ya en 1992 tanto tanto al
Tratado de Maastricht, como a la moneda única. Fue un debate interno duro, áspero..
porque nos enfrentamos a medios de comunicación y al discurso oficial.
Tanto fue así, que nuestra organización
se dividió un 60% a favor de rechazar el Tratado de Maastricht y la moneda única y un 40% a favor. Pero pese a aquello seguimos
manteniendo esa posición. Y ello por varias razones, que pretendo abreviadamente
exponer.
En principio dijimos no al euro por por
las evidencias de carácter económico. Simplemente de análisis económico. Cuando
la Teoría de las Zonas Monetarias Óptimas, viene a decir que es imposible
construir una moneda única sin una política fiscal común, sin políticas
económicas económicas comunes y otra serie de elementos fundamentales que vayan
haciendo que exista una infraestructura de tipo unitario, una moneda única no
tiene sentido mientras esto sea así.
En segundo lugar, por el proceso de degradación
del concepto inicial de unión europea que se planteó en los años 50. Si
observamos los Tratados desde el Acta Única Europea, Tratado de Maastricht, Tratado de Amsterdam, Tratado de Niza, Tratado de Lisboa
observamos que hay una creciente degradación, donde se van abandonando los
presupuestos que se dijeron que se iban a hacer de unidad política, de política
exterior, de unidad económica, de cohesión económica, política y social...
Todo eso se ha ido abandonando, en una
especie de degradación permanente en donde solamente ha quedado la moneda única
como elemento de dominación y de creación de una UE que no tiene nada que ver
con discurso inicial que nos vendieron aquellos ideólogos más o menos
altruistas, más o menos candorosos de los años 50 y 60.
Pero además la conculcación permanente de
documentos de obligado cumplimiento como es la solemne declaración de derechos
humanos de NNUU, o los pactos vinculantes de 1966, por no hablar de la Carta
Social Europea de 1971. Es decir toda la legislación de protección del trabajo,
de protección del empleo, de consideración de las necesidades y derechos
inherentes de los trabajadores se van obviando permanentemente.
En cuarto lugar porque estamos ante una
UE en la que las diferencias entre regiones y personas son cada vez más
crecientes, aumenta el paro y sobretodo lo que se llama las distintas
motivaciones, en distintas zonas de Europa que van conduciendo a lo que en un
principio se dijo que no podía ser, pero que de hecho es: la Europa de varias
velocidades.
Es decir estamos ante la degradación de
un discurso, que en un momento se pretendió que fuera una nueva aurora, no solo
para Europa, sino para toda la Humanidad.
Yo quiero traer ahora aquí las palabras
del que fue presidente del gobierno español Don Felipe González. Una de las
personas que más ha luchado y defendido esta UE. Lo que voy a leerles
compañeros y compañeras, es un articulo que el Sr. Gonzalez escribió en El
País el de 21 mayo de 2016. Dice así:
“Cuando se decidió que debía haber una
divisa única, el euro y un único banco central, nos olvidamos de unos cuantos
elementos fundamentales para que el sistema funcionase como es debido. No es
posible una unión monetaria con políticas fiscales y económicas divergentes. Al
negociar el Tratado se hablaba de una unión económica y monetaria, pero solo se
desarrollo la unión monetaria acompañada de un pacto de estabilidad y
crecimiento, que se pensó que bastaba para garantizar el debido funcionamiento
de la moneda única”
En este párrafo González reconoce el fracaso
de la actual concepción de la moneda única. No obstante sigue insistiendo que
hay que desarrollarla con una argucia. La argucia es hablar de mas Europa, pero
sin explicar cuales son los elementos de esa Europa, donde esta el poder
popular, que instituciones de origen democrático, que criterios de
participación de las poblaciones o de las entidades sociales.
Estamos ante la defensa de algo que ya es
indefendible. El articulo del Sr. González sigue diciendo algo muy interesante:
habla de las asimetrías, es decir de las consecuencias de aplicar una moneda
única a economías totalmente distintas. Y habla de algo que a mi me ha llamado
siempre la atención: la obsesión de Bruselas para que se cumpla solo una de las
condiciones sobre el déficit. Mientras que incluso se habla de que España puede
ser multada porque esta retrasando en alcanzar el 3% del Déficit del gasto
publico, se deja de lado que otra de las condiciones que se imponen en el
Tratado de Maastricht era que la deuda no podía superar el 60% del PIB. En mi país esta
ya en el 100% y aquí nadie dice nada.
Este segundo elemento que era tan
importante como el primero, no hay nada que obligue a que se cumpla, lo cual
indica que ahí esta la banca de por medio y por tanto los inmensos beneficios
que derivan de los recursos que se han ido aportando a las arcas de la banca.
Esto demuestra para quien esta hecho este proceso.
Hay una ultima razón que creo debe
estimularnos a luchar y a vosotros intentar llegar a un acuerdo. Estamos ante
una globalización, pero quiero recalcar un punto. La globalizacion es una
cosmovisión, no solamente una filosofía de política económica, sino es una
filosofía de valores, de cultura, de concepción del ser humano simplemente como
una maquina de producir y consumir. Totalmente ajena a los valores hijos de la
ilustración, la Revolución Francesa y los Derechos Humanos.
Esta globalizacion pretende erigirse en
gobierno mundial. Pero un gobierno mundial que lo controlen directamente las
grandes corporaciones multinacionales y en que los estados soberanos (soberanos
es un decir) sean simplemente los que acaten, ejecuten y hagan posible que esas
políticas se apliquen en sus Estados. Es decir, unos gobiernos que van a actuar
contra sus propias poblaciones, que van a hacer el papel de traidores a los
intereses de sus ciudadanos. El ejemplo mas claro la reforma constitucional
constitucional del año 2011 que pactaron en España el Partido Popular y el
Partido Socialista.
Y eso merece una respuesta, no solamente
por combatir por los derechos sociales, sino también para combatir por una
civilización, porque esto que viene es barbarie.
Consecuentemente, yo espero, que tras
vuestros debates, que seguro serán interesantes y que leeré en su momento, creo
que se debe concluir con un esquema de organización embrionario, con un
discurso único, con capacidad de explicarlo a la población, con un esquema de
organización que llegue a todos los países, que pueda ser seguido de una manera
periódica y que podamos nosotros sentirnos en el, como parte de un discurso y una
practica política que es necesaria, no solamente para nuestras poblaciones y
trabajadores, sino para la humanidad.
Muchas Gracias.
A greeting and a fraternal hug to the comrades gathered in Chianciano who are going to work
out policies, speeches and proposals about our common ambition: Find a
way out of the euro in our respective countries.
In the first place, as a member of the Platform Against the permanence of Spain in the
Euro, I have to congratulate you because arriving at
where you are going to work on these days has cost a tremendous effort:
incomprehension, organizational difficulties, hostility many times in the
media, and why not also say economic difficulties, since this falls on the
backs of people who are struggling right now for this position.
Secondly I
want to hope that the results of this meeting are positive. And when I say
positive, I mean that this meeting can work out
a common position and organizational elements of coordination that can be
applied in different countries that make up this assembly, plus those that can
be added at any time. That is, I hope that from here going to be the beginning
of a new situation, a new discourse and a new mobilization to understand EU otherwise. And of course, without the euro.
Izquierda
Unida has been the only political force at the state level in Spain, which already in 1992 argued against the Treaty of Maastricht and
the single currency. It was a hard, rough internal debate… because we face media and official discourse.
So much so,
that our organization suffered a division: 60%
in favor of rejecting the Treaty of Maastricht and the single currency and 40%
in favor. But despite that we maintain that position. This is for several
reasons, I intend briefly to expose.
At first we
said no to the euro by evidence of an economic nature. Simply economic
analysis. When the Optimal Monetary Zones Theory is to say that it is
impossible to build a single currency without a common fiscal policy without
common economic policies and a number of key elements capable
to make up an unitary type infrastructure,
there is no sense for a single currency.
Second, the
process of degradation of the initial concept of European Union which was
raised in the 50. If we look at the different
Treaties like the Single European Act, Maastricht
Treaty, the Amsterdam Treaty, the Nice Treaty, the Lisbon Treaty, we observe
that there is a growing degradation, because are
progressively dropped the goals of political,
economic and social unity.
All that
has been abandoned, in a kind of permanent degradation where only the single
currency remains as an element of domination and
creation of an EU that has nothing to do with the initial
discourse that sold us those more or less
altruistic ideologues, more or less ingenuous in the 50s and 60s.
But besides
we must add the permanent violation of mandatory
documents such as the solemn declaration of human rights of the UN, or the
binding agreements of 1966, not to mention the European Social Charter of 1971.
All legislation of
work and employment protection, as well as is permanently avoided the considerationof
the needs and inherent rights of workers.
Thirdly because we are facing an EU where
the differences between regions and people are increasingly growing, increases
unemployment and chiefly what is called the
different motivations in different parts of Europe that are leading to what at
first it was said that could not be, but in fact is the multi-speed Europe.
We are before
a degraded discourse, which at one point was
intended to be a new dawn, not only for Europe but for all Humanity.
Now I want
to bring here the words of who was Spanish Prime Minister Felipe Gonzalez. One
of the people that has fought and defended the EU. I'm going to read comrades,
is an article that Mr. Gonzalez wrote in El Pais on 21 May 2016. It
says:
"When
it was decided that there should be a single currency, the euro, and a single
central bank, we forget a few key elements to make the system function as it
should. It is not possible a monetary union with divergent fiscal and economic
policies. When negotiating the Treaty spoke of an economic and monetary union,
but only was developed the
monetary union accompanied by a stability and growth pact, which was thought
sufficient to ensure the proper functioning of the single currency development
"
In this paragraph González recognizes
the failure of the current conception of the single currency. However, it
continues to insist that should be developed in a ruse. The trick is to talk
about more Europe, but without explaining what the elements of that Europe,
where is this popular power, which are the institutions of democratic origin, which are the criteria for participation of
populations or social entities.
We are
witnessing the defense of something that is indefensible. Mr. González article
goes on to say something very interesting: it speaks of asymmetries, ie the
consequences of applying a common currency for atotally different economies. And he
talks about something that I have always called my attention: Brussels
obsession to be fulfilled only one of the conditions on the deficit. While is
even talk that Spain can be fined because it delayed in reaching the 3% deficit
of public spending, leaving aside that another of the conditions imposed by the
Treaty of Maastricht was that the debt could not exceed 60% of GDP. In
my country it is already at 100% and here nobody says anything.
This second
element was as important as the first, there is nothing that forces that this condition must be met,
indicating that there is the banks’ interests
and therefore the immense benefits derived from the resources that have been
contributing to the banking coffers. This shows for
whom is made this process.
There is
one last reason I think should encourage us to fight and you to try to reach an agreement. We are facing
globalization, but I want to emphasize a point. Globalization is a worldview,
not just a philosophy of economic policy, but is a philosophy of values,
culture, conception of human beings simply as a machine to produce and consume.
Totally alien to the values which proceed from
the Enlightenment, the French Revolution and Human Rights.
This
globalization aims to become world government. But a world government directly
controlled by the large multinational corporations and where
sovereign states (relatively sovereign) are reduced to mere executors of
these policies. That is, governments that will act against their own
people, they will do the role of traitors to the interests of its citizens. The
clearest example constitutional is the
constitutional reform of 2011 in Spain,that resulted
from pact between the Popular Party and the Socialist Party.
And that
deserves an answer, not only to fight for social rights, but also to fight for a
civilization, if not barbarism shall come
coming.
Consequently,
I hope that after your discussions, which are sure to be interesting and I'll
read at the time, I think it should conclude with a unified
discourse, able to explain this situation to the population, with the build up of a organizational
scheme that reaches all countries, which can be followed on a periodic basis
and may we feel in as part of a discourse and political practice that is
necessary, not only for our people and workers, but for humanity.
[ 16 settembre ] Siamo a Chianciano. Diamo inizio ai lavori per il III Forum Internazionale No Euro. Fervono gli ultimi preparativi. Ospiti e relatori stanno arrivando. Di seguito I nomi degli oratori.
Chi, come noi, ha speso tante energie per la sua preparazione e organizzazione, non può che augurarsi il suo successo, sia dal punto di vista della qualità delle tante tavole rotonde, che della partecipazione. Proveremo a tenere informati ogni giorno i tanti lettori che ci hanno espressola loro simpatia ma che non riusciranno ad esserci.
Nel frattempo l'ultima delle buone notizie è la solidarietà della Rete europea LEXIT, per un'uscita da sinistra dall'euro, che vide luce nel giugno scorso con un MANIFESTO firmato da tanti intellettuali ed esponenti politici, tra cui anche alcuni di noi.
Dear Lexit supporters, we hope you had a nice summer break!
Some discussions are too pressing for a break: The political debate on Euro and neoliberal integration has maintained its momentum throughout the summer. You can find some very interesting contributions further down. And: Back into full activity, the Lexit Network is already preparing a first physical meeting.
Lexit will not just be discussed in writing: Two international events with focus on Lexit-related topics will take place this autumn: One of them is the No Euro International Forum, which takes place in Chianciano Terme, Italy, September 16th to 18th;
the other is the Plan B Conference in Copenhagen, Denmark, November 19th/20th.
The Lexit Network yet prepares for a first physical meeting of its members, to take place right before that conference in Copenhagen. Further information will follow later in September. In addition to these international meetings, several Lexit events will take place in the local context. We know from current preparations of such events in Austria, France, Finland, Germany, Italy and Spain. If you wish to get in touch with people who engage for Lexit in your country or to initiate a local meeting yourself, please send a mail to info@lexit-network.org. We´ll be happy to help.
Volentieri pubblichiamo il documento con cui i compagni Ferdinando Pastore e Giuseppe Angiuli, esponenti di Risorgimento Socialista, comunicano l'adesione e la partecipazione del gruppo al III. Forum Internazionale No Euro. « Il messaggio di saluto del movimento politico RISORGIMENTO SOCIALISTA ai partecipanti al convegno di Chianciano FORUM INTERNAZIONALE NO EURO
E’ sentito e doveroso, da parte di Risorgimento Socialista, rivolgere un saluto di incoraggiamento ai promotori ed a tutti i partecipanti al grande convegno internazionale che si terrà a Chianciano Terme dal 16 al 18 settembre prossimi.
Ancorchè con un certo colpevole ritardo con la storia, finalmente per le sinistre del nostro continente è divenuto centrale affrontare il problema politico su come sia stato possibile per le democrazie occidentali, in nome dell’Unione Europea e dell’euro (ossia delle strutture che, nell’attuale fase storica, sorreggono i processi di trasformazione del sistema capitalistico secondo i paradigmi dell’ideologia neo-liberista), compiere così tanti passi indietro sia dal punto di vista del corretto funzionamento democratico che da quello delle conquiste sociali realizzatesi nel corso del secondo dopoguerra.
Anche all’interno del nostro movimento politico, Risorgimento Socialista, che nell’attuale panorama nazionale intende rappresentare la tradizionale cultura politica della componente di sinistra del socialismo italiano, si sta svolgendo negli ultimi tempi un intenso dibattito attorno a tali grandi questioni, provando a vincere quella atavica resistenza che per troppo tempo ha condizionato le organizzazioni di sinistra, impedendo loro di affrontare di petto i nodi politici che sono alla base delle attuali misure di austerità imposte dagli organi della U.E. a tutti i popoli europei.
Pur essendo puerile identificare nell’euro l’unico nemico politico da abbattere per provare a contrastare il dominio assoluto dell’economia finanziaria e globale, è tuttavia indubbio che al giorno d’oggi, essendo decisiva la necessità di porre al centro della discussione le contraddizioni politiche e sociali che hanno accompagnato il processo storico di costruzione dell’Unione Europea, è nient’affatto fuorviante avviare una critica profonda ai meccanismi del principale strumento di condizionamento della U.E. nei confronti degli Stati sovrani, per l’appunto la moneta unica.
Non dovrebbe essere difficile scorgere due direzioni fondamentali nell’edificazione della U.E. che rappresentano il collante ideologico per la libera circolazione dei capitali, il vero obiettivo perseguito dalle strutture sovranazionali sin dalla loro nascita.
La prima di queste direzioni è data dallo svuotamento delle democrazie costituzionali così come si svilupparono dal secondo dopoguerra in poi.
La seconda di esse è identificabile in un processo inarrestabile di erosione dei diritti sociali delle persone che in tanti credevamo consolidati ad aeternum e soprattutto con la precarizzazione della gran parte dei rapporti di lavoro e con lo smantellamento dello stato sociale novecentesco (scuola pubblica, previdenza sociale, sanità).
Il primo di questi due temi, ossia lo svuotamento delle sovranità nazionali, è tra i più delicati da affrontare a sinistra, poiché riporta subito alla questione nazionale e può troppo facilmente indurre a improprie strumentalizzazioni ed equivoci sul presunto pericolo di un ritorno ai “biechi nazionalismi”.
In realtà, nel dibattito da affrontare a sinistra, occorre affermare con forza che ciò che si è voluto abbattere con l’edificazione delle strutture sovranazionali della U.E. è proprio il costituzionalismo moderno che ha condizionato in senso sociale le politiche degli Stati nazionali dal secondo dopoguerra fino agli inizi degli anni 90.
E’ proprio nel dopoguerra che le classi dirigenti dei paesi europei, avendo ben presenti le origini storiche dell’avvento del fascismo internazionale, che risiedevano proprio nell’eccesso di liberismo economico che era stato il tratto caratteristico dei primi decenni del “secolo breve”, decisero di edificare i nuovi Stati democratici europei ponendo al centro del sistema le moderne carte costituzionali come la nostra Magna Carta del 1948, nella quale spicca l’articolo 3, scritto e ispirato dal socialista Lelio Basso e che fissa il dovere dello Stato di facilitare il transito dei cittadini da un principio di eguaglianza meramente formale ad un’eguaglianza intesa in senso materiale e sostanziale.
Le carte costituzionali scritte nel secondo dopoguerra, a differenza del sistema liberale - che attraverso il normativismo astratto li nascondeva - e dei sistemi totalitari - che attraverso il corporativismo li opprimevano - ponevano come elemento fondante della legittimazione politica “il conflitto” e la dialettica politica, attribuendo in tutto ciò una specifica funzione di mediazione ai partiti ideologici e di massa.
La decisione politica, quindi, era ritenuta frutto delle contraddizioni reali della società e lo Stato, attraverso la legittimazione costituzionale, si poneva come soggetto garante del conflitto tra capitale e lavoro. In tale contesto, la lotta di classe trovava dunque la propria fondatezza giuridica e le politiche nazionali non potevano fare a meno del riconoscimento del conflitto, visto che le Costituzioni ne tutelavano l’esistenza legando in maniera indissolubile l’azione politica alla sovranità popolare.
Con questa impostazione, le nazioni europee del dopoguerra costruirono il cosiddetto “modello sociale europeo”, tratto distintivo e davvero unico nel panorama mondiale, nel quale invece il capitalismo finanziario, attraverso la spinta delle grandi società trans-nazionali, iniziava a imporsi come sistema radicalmente contrapposto a quello delle sovranità popolari e degli Stati nazionali, così come denunciato in un celebre discorso del compianto Salvador Allende dinanzi all’assemblea generale delle nazioni Unite nel lontano 1972.
Con la rivoluzione neo-liberista degli anni ‘80 e con la caduta del blocco del socialismo reale, l’attacco agli Stati costituzionali non ha trovato più ostacoli e ciò che era stato prospettato dalle Costituzioni moderne, ossia il legame tra Stato e società con la partecipazione dei corpi intermedi, è stato progressivamente spazzato via per essere sostituito da un unico legame che legittima oggi la decisione, ossia l’appartenenza a quel modello economico che appare come l’unico apparentemente possibile, quello del capitalismo liberista.
Ciò che è stato programmato dall’ideologia neo-liberista attualmente dominante è dunque una trasformazione della vecchia forma di società in cui le contraddizioni di classe erano visibili in un unico modello uniformante nel quale l’oggetto dell’azione politica è solo l’individuo, che è stato progressivamente trasformato in soggetto passivo e consumatore, isolato e slegato dalla comunità di appartenenza, alla continua ricerca della libertà individuale sempre indirizzata da un sistema di sollecitazioni che lo spingono verso “falsi bisogni”.
Ma la contraddizione in termini di questa nuova costruzione risiede nel fatto che chi non può godere degli spazi illimitati di libertà individuale, oggi presentati come modello esistenziale e senza confini, rimane inchiodato al territorio senza che esso possa più rappresentare un luogo di azione politica, dato che gli strumenti di rappresentanza democratica sono stati completamente svuotati di potere e di significato.
L’edificazione della U.E. è stata dunque contraddistinta, da sempre, dall’affermazione di questo modello che si può definire ordo-liberista e che elimina la dialettica politica per rendere, appunto, ogni decisione tecnica, apparentemente neutra, sempre giustificata dalla necessità (le riforme sono appunto definite “necessarie”), che – guarda caso - è sempre identificabile come necessità economica imposta dai nuovi sacerdoti del mercato, i tecnici di Bruxelles.
Il carattere ineluttabile ed indiscutibile della decisione politica nel sistema delle concessioni di sovranità all’Unione Europea è suffragato dal funzionamento della moneta unica, che è il mezzo attraverso cui il capitalismo neo-liberista ha progressivamente raggiunto il secondo obiettivo, quello della compressione dei salari e della integrale subordinazione del lavoro all’interno delle logiche dell’economia di mercato.
Negli anni, le politiche di austerità, intimamente connesse alla perdita di sovranità monetaria da parte degli stati nazionali con l’adesione ad una moneta non svalutabile come l’euro, hanno provocato la perdita di potere contrattuale da parte dei lavoratori, i quali si sono trovati a dover concepire il rapporto contrattuale tra il singolo stipendiato e il datore di lavoro come rapporto meramente privatistico e non più supportato dalla protezione delle organizzazioni sindacali.
In questo modo, la mercificazione del lavoro è oggi diventata un elemento paradossalmente digerito dagli stessi lavoratori, soprattutto quelli delle giovani generazioni, che sono costretti a lavorare in condizioni di eterna precarietà e che, aderendo all’ideologia manageriale, sono indotti a pensare che qualsiasi tutela sociale sia identificabile con un ruolo parassitario e non in linea con il modello vincente, dinamico e virtuoso come presentato dalla propaganda neo-liberista, all’interno di logiche esistenziali e valoriali votate alla competitività ed all’individualismo.
In questo modo, il nuovo potere capitalista ha ottenuto un’enorme vittoria, nel momento in cui gli stessi giovani, una volta inseriti in un contesto lavorativo in cui i rapporti di forza sono così sperequati a loro svantaggio, si allineano docilmente agli stessi intendimenti di completa subordinazione delle persone nei confronti del grande capitale, una subordinazione che oggi investe non solo il rapporto produttivo ma anche l’intera esistenza, abbracciando anche il tempo libero e rendendo non solo socialmente ma anche psicologicamente impossibile da identificare la coscienza di classe, elemento imprescindibile per guidare politiche di trasformazione sia in senso rivoluzionario che in termini riformisti.
Inoltre, la moneta unica e le politiche ispirate alla stabilità dei prezzi hanno esautorato definitivamente il compito principale dello Stato nazionale post-bellico, che appunto era enunciato nei principi costituzionali, quello della piena occupazione e del lavoro come elemento principale per caratterizzare la dignità dell’essere umano. Lo Stato, privato della possibilità di spendere in deficit, non può più assicurare le protezioni che un tempo elargiva dai rischi del sistema capitalistico.
Con l’adesione ai trattati internazionali che formano l’essenza della U.E., in Italia la prima parte della Costituzione è stata costretta a rimanere per lo più lettera morta, in quanto i suoi principi sono del tutto incompatibili con i principi fondanti della U.E.
Questa situazione, che dal 1992 in poi si configurava come situazione di fatto, con l’approvazione del nuovo art. 81 della Costituzione (pareggio di bilancio) è diventata struttura costitutiva del nuovo Stato, oggi completamente immiserito nelle sue funzioni, che pertanto restano solo quelle delle del passacarte dei veri detentori del potere decisionale, identificabili con le grandi multinazionali che hanno bisogno dell’allentamento dei confini e dello svuotamento della sovranità popolare, per poter far circolare i grandi capitali in maniera indisturbata.
In questo quadro, la funzione politica e la funzione dei partiti come strumenti di rappresentanza di classe e delle masse hanno perso di significato in corrispondenza della perdita di efficacia della funzione pubblica. La crisi dei partiti e la crisi della partecipazione politica risiede tutta nella crisi della funzione politica che in un sistema ad unica dimensione non serve e non ha altro scopo che assicurare e proteggere al massimo i diritti universalistici degli individui, che diventano pretesto per omogeneizzare ancora di più l’opinione pubblica e nascondere il contesto sociale nel quale dovrebbe emergere il conflitto.
Per questo, la politica attua ormai riforme solo nel campo dei diritti civili laddove nel campo dei diritti sociali e delle strutture democratiche si accoda placidamente a tutte le contro-riforme proposte dalla nuova aristocrazia finanziaria.
Anche a sinistra, una certa ala movimentista e di ispirazione vagamente anarco-antagonista non ha voluto cogliere i termini del problema e si rende compartecipe, seppur mantenendo una critica superficiale all’economia globalizzata, della dissolvenza della sfera pubblica e della sovranità popolare, definendosi non più “lavorista” ma proponendo soluzioni perfettamente compatibili con gli intendimenti del grande capitale, come il reddito di cittadinanza ovvero l’apertura incontrollata all’emigrazione di massa.
Occorrerebbe dunque prendere coscienza, anche a sinistra, del fatto che la questione sociale e delle classi disagiate oggi è identificabile con la questione della sovranità nazionale, dato che le nazioni ed i territori nazionali restano, ancora oggi, gli unici ambiti nei quali sono ancora presenti gli ultimi anticorpi per provare ad opporsi allo status quo e dove ancora possono emergere le contraddizioni di classe.
Viceversa, sempre a sinistra, dovrebbe ormai apparire illusoria a tutti, specie dopo la drammatica vicenda greca dell’estate del 2015 ed anche alla luce del recentissimo BREXIT, l’idea di voler continuare a prefigurare un’ipotetica ed irrealistica trasformazione della U.E. secondo impalcature ideologiche ed orientamenti culturali differenti da quelli di stampo ordo-liberista che hanno legittimato fin dalle origini la sua stessa esistenza.
Alla luce di quanto detto, RISORGIMENTO SOCIALISTA intende aprirsi e dialogare con tutti i soggetti collettivi, sindacati, movimenti sociali, associazioni culturali e giovanili che siano uniti da una intransigente opposizione al neo-liberismo dominante in questi ultimi decenni e che rivendichino con forza il superamento dei rigidissimi vincoli finanziari posti dai trattati dell’Unione Europea attualmente vigenti, che hanno sacrificato sull’altare del grande capitale finanziario i bisogni e gli interessi di milioni di lavoratori italiani ed europei e che negli ultimi anni hanno prodotto tanta miseria, recessione, emigrazione giovanile e disoccupazione.
Con questo spirito, RISORGIMENTO SOCIALISTA sarà presente con una sua delegazione al Forum Internazionale NO EURO, che si svolgerà a Chianciano Terme dal 16 al 18 settembre 2016 e con tale medesimo spirito rivolge l’augurio di un buon lavoro ai partecipanti al convegno, assieme all’auspicio che questi momenti d’incontro possano costituire l’occasione per porre le basi della nascita di un ampio fronte unitario delle forze popolari, socialiste ed anti-liberiste per la liberazione dei popoli europei.
Mancano quattro giorni al III. Forum internazionale no euro. E cresce l'attesa. Nel fitto PROGRAMMA DEI LAVORI, com'è ovvio, un ruolo di spicco spetta alla vicenda della Grecia, di cui tanto ci siamo occupati in questi anni. La delegazione dei compagni greci è nutrita. Si tratta di dirigenti di spicco di Unità Popolare, il partito sorto esattamente un anno fa da una scissione di SYRIZA, dopo la capitolazione di Tsipras alla troika. Per la prima volta in Italia ci saranno poi gli amici del Fronte di Unità Popolare (EPAM) capeggiati dal segretario generale Dimitris Kazakis, il movimento greco che per primo ha rivendicato l'uscita della Grecia dall'Euro e dalla Ue. Ultimo, ma non per importanza, il noto economista Costas Lapavitsas. Costas è stato parlamentare di SYRIZA, che ha lasciato dopo la capitolazione di Tsipras. Oggi dirige il centro studi EReNSEP.
Volentieri pubblichiamo quanto scritto da Giorgio Cremaschi [nella foto], portavoce di Eurostop.
DAL 16 AL 18 SETTEMBRE CI TROVIAMO IN TANTI, DA TUTTA EUROPA. PER IL NO ALL'EURO E ALLA UNIONE EUROPEA DELLE BANCHE, DELLA FINANZA, DELLE MULTINAZIONALI
Tutti i poteri economici si stanno schierando in forze a favore della controriforma costituzionale di Napolitano e Renzi, con il sostegno sempre più brutale della Unione Europea. Da Goldman Sachs, A Soros, ai burocrati della Commissione UE, tutti fanno le loro previsioni di sciagura nel caso in cui il popolo italiano dicesse NO alla distruzione della Costituzione nata dalla sconfitta del fascismo.
Sono le stesse parole, le stesse minacce che hanno accompagnato la campagna sulla Brexit e un anno prima il referendum in Grecia sul vergognoso memorandum imposto dalla Troika. In entrambi i casi i popoli hanno mandato a quel paese le minacce e chi ne era autore e ora tocca al popolo italiano di avere lo stesso coraggio. Perché per raggiungere l'obiettivo della vittoria del NO al referendum costituzionale, prima di tutto non bisogna avere paura. Soprattutto di dire la verità.
E la verità è che la Costituzione del del 1948 è davvero incompatibile con il trattato di Maastricht, con l'euro, con il fiscal compact, con la BCE, cioè con la costituzione reale della Unione Europea. Una costituzione che non ha nulla a che fare con i sogni democratici e socialisti del manifesto di Spinelli e degli antifascisti di Ventotene, anche se governanti e burocrati in mala fede ogni tanto di quel manifesto ipocritamente si fanno scudo. L'Unione Europea reale è una costruzione che ha lo scopo distruggere diritti del lavoro e stato sociale, nel nome del liberismo e del mercato globale. Ed è anche una organizzazione che sempre più coinvolge i suoi popoli in guerre imperiali, devastanti e sempre più pericolose. L' Unione Europea costruisce muri di pietre e filo spinato contro i migranti e muri di leggi contro i diritti sociali e del lavoro. L'euro e la Nato sono i pilastri di questa UE avversaria dei diritti dei popoli e continuare ad ignorare questo dato di fatto indebolisce, danneggia e paralizza la lotta per la democrazia e l'eguaglianza sociale.
L'appuntamento di Chianciano vuole superare quel tabù dell'euro e della UE, che inibisce tante forze democratiche e progressiste. Economisti di valore che non hanno seguito la corrente dominante e militanti della sinistra radicale e dell'antagonismo sociale di tutta Europa si confronteranno su come unire le lotte per la democrazia e i diritti sociali in ogni paese a quella contro il sistema di potere UE e i suoi strumenti. Per prepararci tutti meglio ai prossimi conflitti e prima di tutto al referendum in cui il popolo italiano ha l'occasione di dire un NO che si unisca a tutti gli altri in Europa.
[ 10 settembre ] Una bella notizia, anzi, la ciliegina sulla torta. Il compagno Sergio Cesaratto sarà uno dei relatori al III. Forum internazionale no euro che si svolgerà a Chianciano Terme dal 16 al 18 settembre. Sergio è un economista rigoroso, i cui studi sono noti a livello internazionale —giorni addietro parlavamo del suo libro fresco di stampa di cui, di sicuro, si parlerà molto nel prossimo periodo. Sergio è anche un intellettuale "schierato", anticapitalista, che non nasconde la sua adesione all'ideale socialista, adesione che motiva non solo in base a imperativi morali ma con argomenti scientifici. E proprio con ragionamenti rigorosi sostiene la necessità di smantellare l'eurozona e ritornare alla sovranità nazionale, democratica e monetaria, per una rinascita economica dell'Italia che faccia perno sull'emancipazione del popolo lavoratore.
L'anno scorso era uno degli oratori di spicco al II. Forum internazionale no euro, in quel di Atene —nella foto sopra lo si può vedere, primo da sinistra, assieme a tutta la delegazione internazionale, al corteo che si svolse al centro della capitale greca. Nella foto accanto Sergio interviene alla conferenza di apertura del II Forum di Atene. Era il 26 giugno, pochi giorni prima del referendum con cui i greci dissero NO alle cure da cavallo della Troika —ciò che non impedì la successiva capitolazione di Tsipras. Sulla vicenda greca e su cosa abbia dimostrato essere l'Unione europea segnaliamo nuovamente questo articolo programmatico di Sergio.
I nostri lettori conoscono Carlo Formenti, di cui pubblichiamo regolarmente i suoi contributi controcorrente —vedi quelli, che condividiamo, per un populismo di sinistra.
Carlo Formenti sarà uno dei protagonisti del III. Forum Internazionale no euro. Con piacere pubblichiamo queste sue considerazioni sul Forum stesso. Dal 16 al 18 settembre prossimi si svolgerà a Chianciano il Terzo Forum Internazionale No Euro, al quale parteciperanno esponenti e delegazioni di movimenti, sindacati, associazioni e partiti provenienti da Francia, Germania, Spagna, Grecia e Ucraina (oltre che ovviamente dall’Italia), uniti dalla convinzione che una sinistra degna di essere definita tale debba necessariamente impegnarsi nella lotta per la rottura di questa Europa (per notizie e informazioni sull’evento, consultare la pagina web). Nelle seguenti righe intendo spiegare perché ho accettato con entusiasmo di essere fra i relatori e i motivi per cui ritengo importante che il maggior numero possibile di amici e compagni partecipi all’evento. È il momento di far capire a tutti che, fra l’aderire a formazioni di sinistra sedicenti radicali o antagoniste (non parlo qui di quelle socialdemocratiche, che considero avversari politici con cui non è più possibile dialogare) e il dichiararsi a favore della Ue (pur chiedendone la riforma) non può esservi compatibilità alcuna. In primo luogo, perché è ormai chiaro che la scelta di adottare una moneta unica per economie radicalmente diverse non è stato semplicemente un “errore” di politica economica, bensì un atto di dominio politico. La moneta non è mai neutrale, ma è uno strumento che serve a regolare i rapporti di forza fra nazioni, aree regionali, imprese e – soprattutto - classi sociali; nel caso in questione è servita a porre le basi per il dominio neocoloniale dell’imperialismo tedesco su periferie e semiperiferie continentali, oltre che a legittimare le politiche di austerità che hanno distrutto la capacità di resistenza delle classi subordinate. Poi perché non è affatto vero, come spesso sentiamo affermare anche da sinistra, che le contraddizioni della costruzione europea sono l’effetto di un processo di unificazione economica che ha trascurato l’unificazione istituzionale e politica, che non è riuscito a darsi una costituzione europea. Una costituzione europea esiste: coincide con quei trattati vincolanti nei confronti dei singoli stati aderenti che – come il Fiscal Compact – hanno sottratto a questi ultimi di qualsiasi autonomia decisionale e qualsiasi possibilità di opporsi ai diktat di BCE e Commissione, vale a dire di istituzioni oligarchiche prive di ogni legittimità democratica, istituzioni che hanno in varie occasioni manifestato la propria natura conservatrice, reazionaria e antipopolare. La politica europea non è affatto "dominata dall'economia", al contrario: incarna quel progetto ordoliberista che è squisitamente politico, in quanto mira a costruire "l'uomo nuovo"; di un ordine sociale in cui è negata ogni legittimità al conflitto di classe e alla rappresentanza degli interessi dei deboli. L’attacco feroce alla democrazia e alle popolazioni della Grecia (un vero e proprio atto di oppressione neocoloniale); l’infame accordo sui migranti con il regime autoritario di Erdogan; i muri anti migranti costruiti nei Balcani e ora anche in Francia (a spregio dei principi della Grande Rivoluzione); l’appoggio al regime fascista di Kiev e alla guerra espansiva della Nato in Ucraina: questi eventi smentiscono l’affermazione secondo cui la Ue sarebbe uno strumento di stabilità e di pace nel Vecchio Continente: la Ue è invece uno strumento di guerra imperialista contro le masse migranti e le altre aree regionali non abbatte i confini ma li moltiplica. Il suo compito è garantire la libertà di movimento dei capitali negando la libertà di movimento delle persone, servendo gli interessi di un capitalismo globale che si fonda sul dominio dei flussi di capitali e merci nei confronti dei territori in cui devono restare confinate e sottomesse le classi subordinate. La Ue è irriformabile, e le sinistre che la difendono in nome dell’internazionalismo scambiano per internazionalismo proletario il cosmopolitismo borghese. L’esito del referendum inglese sulla Brexit (come quelli di una lunga serie di precedenti referendum, sempre negativi per l’Europa) ha dimostrato oltre ogni ragionevole dubbio che le classi subordinate sono perfettamente consapevoli del fatto che questa Europa non fa il loro interesse e vogliono uscirne, aspirano a restituire ai Paesi in cui vivono la sovranità popolare e nazionale, per tornare padroni del proprio destino, per poter tornare a lottare e decidere democraticamente sui grandi temi della politica economica, della giustizia sociale, della distribuzione dei redditi, del Welfare, ecc. L’idiozia criminale delle sinistre ha fatto sì che queste aspirazioni siano state consegnate all’egemonia dei populismi di destra, al punto che agli occhi della gente oggi la sinistra appare come la paladina dei diritti individuali e di minoranze privilegiate mentre ignora gli interessi delle larghe masse degli esclusi, dei deboli e degli ultimi. Il compito di costruire un’alternativa a questa situazione devastante è stato consegnato ai movimenti populisti di sinistra come Podemos, e a una galassia di minoranze i cui rappresentanti saranno dal 16 al 18 settembre prossimi a Chianciano, per riaffermare la necessità di costruire un blocco sociale e un fronte internazionale per la rottura della Ue, contro l’austerità, per la riconquista della sovranità popolare e nazionale, per l’uguaglianza e la giustizia sociali. In questo contesto si discuterà anche della costruzione di istituzioni popolari alternative per la democrazia diretta e partecipativa, e della costruzione di economie locali autosufficienti, aperte, al tempo stesso, al dialogo e all’interazione orizzontale reciproci, ma chiuse all’aggressione destabilizzante della finanza globale.
Mancano pochi giorni al III. Forum internazionale no euro. Uno dei protagonisti sarà propio l'amico Luciano Barra Caracciolo, che proprio prendendo spunto dal Forum ha scritto sul suo blog le seguenti, ficcanti considerazioni, che volentieri pubblichiamo.
Personalmente interverrò in una tavola rotonda con Alberto Bagnai e Alfredo D'attorre, nella seconda giornata del programma (che vi riproduco):
2. Ma l'inserimento dell'immagine iniziale vuol richiamare, in qualche modo, il senso (quasi apotropaico) di un esorcismo, di una catarsi che il tema dell'evento pare obiettivamente richiamare.
Poiché si tratta di un evento che, spero, per molti potrà rivelarsi interessante e "succoso" (ben al di là della mia modesta presenza), vorrei dare un tono all'aspettativa di liberazione(rigorosamente irrazionale, date le forze in campo), riproducendo alcuni estratti dell'ultimo Bazaar in veste di felice flamer; e ciò perché non solo le sue argomentazioni mi paiono in tema, ma risultano vieppiù meritevoli di non essere disperse nei meandri dei dibattiti che seguono i post):
a- "Come spiega Engels nell'introduzione italiana del Manifesto, il rapporto tra interessi nazionali e classi subalterne è tutt'altro che dubbio: Engels sostiene che senza Stati nazionali non ci sarebbe potuta essere una Internazionale.
Il problema politico è l'uso del nazionalismo a fini imperialistici e per neutralizzare la coscienza di classe.
Tant'è che, oggi che gli Stati nazionali sono neutralizzati, l'imperialismo ha come ostensione fenomenologica il "terrorismo".
A differenza di quel che sostiene imbarazzato Cesaratto, i grandi teorici del socialismo riconoscevano piuttosto compattamente l'importanza dell'arena nazionale per la lotta di classe, tant'è che votarono compattamente contro l'integrazione europea, parlando esplicitamente di "sovranità nazionale", con lo stupore del "capo dei rivoltosi" anti-europeisti Lelio Basso (qui, p.8), a cui premeva sottolineare che il principio guida non è di per sé il "nazionalismo sovrano" ma la democrazia sostanziale, di cui il primo è solo strumentale alla seconda.
(Poi c'era quella cosmopolita comunità di "figli dei fiori" dell'esperanto che ispirò la neolingua di Orwell in 1984...)."
b-"Caro Moreno, dico la verità: avrei scommesso che mi avresti capito e avresti apprezzato la critica allo pseudo-marxismo che si è definitivamente cristallizzato con la contro-rivoluzione neoliberista.
Non c'è niente di piùmarxianodella critica al marxismo: e tu dovresti saperlo meglio di me.
Tra l'altro, sei proprio una delle poche persone sul pezzo che ha contribuito a sedare la polemica assurda tra keynesismo e marxismo (un po' come quella se Hegel fosse stato di destra o di sinistra...)
La mia è una critica non per seppellire un'esperienza storica, ma, al contrario, per riscoprirla. Per riscoprirla nella sua essenza, per ciò che è stata.
Non perché "importante": ma perché imprescindibile a qualsiasi approccio analitico a quei fenomeni complessi che sono quelli sociali.
Per quel che mi riguarda, "anticomunista" è sinonimo di "antidemocratico".
Cito appunto Preve, perché è Preve che parla di "Gregge" e usa i medesimi toni quando parla dei teorici marxisti.
Io affermo che Preve (e Losurdo) sono - uno a livello puramente filosofico-intellettuale, l'altro, per come lo conosco, a livello storicistico-, i migliori esempi del pensiero marxiano in Italia.
Eppure - da ciò che emerge da questa perpetua ricerca e discussione - mi accorgo che anche la "pecora nera" Preve non ha finito di riportare la riflessione sulla strada "ortodossa" tracciata da Marx.
Marx rivoluziona il tragico empirismo anglosassone significandolo grazie all'idealismo e alla filosofia della storia.
Riportare Marx all'idealismo puro e semplice, è dimenticarsi che il genio comunista ha scritto "La miseria della filosofia".
Ha finito quel lavoro di "matrimonio" con l'empirismo inglese?
No.
Pensava di saltarci fuori in fretta, ma "il garbuglio economico" che è fondamentale per comprendere "il materialismo storico" verrà sistematizzato da Keynes e da Kalecki.
Quindi un marxiano ortodosso deve aver a che fare con la macroeconomia keynesiana.
Poi gli economisti potranno sezionare i capelli i mille parti, ma da questa grossolana riflessione bisogna passarci.
Spero che non si ripetano più questo genere di incomprensioni visto che, di fronte del macroscopico problema dell'euro e della sovranità, Sollevazione ha portato avanti la medesima critica e ha cercato di comprendere come mai fossero, al di là dell'immagine, i keynesiani a difendere i lavoratori e non gli "pseudo-marxisti", come li chiamava Lelio Basso.
È chiaro ora che "i pifferai magici" sono quelli di "usciamo dall'euro da sinistra" altrimenti ci svendono il patrimonio produttivo?
Un caro saluto.
(Lo spirito del CLN si è materializzato in Costituente riconoscendo che il vero elemento fondante della comunità sociale è il Lavoro: indipendentemente da particolarissime indagini sulla teoria del valore)".
c- "...se lo Stato-nazione è solo strumentale alla democrazia, anche il free-trade e il laissez-faire sono solo strumentali ad un determinato ordine sociale.
Tu stesso, caro Arturo, hai riportato quella citazione di Einaudi in cui i liberali temevano più i keynesiani e, in genere, «i neocomunisti di Cambridge», perché, appunto, il keynesismo veniva visto come una una prassi politica che paludava la diffusione del socialismo.
Infatti, secondo Einaudi e Röpke, i problemi economici non sonosolouna questione "economicistica".
Il keynesismo fa finta che il conflitto tra classi non ci sia, però offre una soluzione di politica economica che dà per scontato il fatto che si voglia realmente massimizzare il benessere economico indistintamente di tutta la comunità....
Epistemologicamente si basa su una risposta di filosofia morale opposta a quella comunemente condivisa dalla classe dominante.
E parlo di keynesismo, non solo di Keynes".
d-[muovendo dalladistinzione, riconducibile a Basso, tra social-democrazia, sedicente keynesista,"subalterna" al capitalismo,e socialismo "autentico"]
"Più che "keynesista" direi di stampo anglo-tedesco: quella da cui nasce ilreddito di cittadinanzadi neoliberista memoria: ovvero "le briciole sedative".
Ai tempi di Basso era il "consumismo" usato nelle Guerra Fredda.
Il socialismo "autentico" è quello in cui ogni uomo ha le medesime possibilità di esprimersi secondo le proprie capacità: e questo può essere ottenuto esclusivamente socializzando il potere politico tramite la socializzazione della capacità economica.
Questo processo non può avvenire tramite il laissez-faire, ma tramite il controllo collettivo dell'economia per mezzo dello Stato.
Ovverosia, la libera concorrenza non porta "all'egualitarismo astratto dal liberalismo", ma all'asservimento di chi rimane escluso dal - o asservito al - processo produttivo a causa del fatto che, comequalsiasi competizione, anche quella del mercato ha i suoi vincitori.
(Vincitori che - come in qualsiasi competizione in cui ci sono mezzo i soldi - sono tali in quanto i migliori a "barare": da cui il liberalismo come via verso la tirannide)
Coloro che vincono a questa competizione a cui molto pochi hanno interesse a partecipare, hanno in premio il "monopolio" [ndr; o il suo equivalente, anche secondo Basso: l'oligopolio, apparentemente frammentato ma in posizioni co-dominanti concordabili].
Gli unici monopoli ammessi dal socialista - ossia dal democratico "sostanziale" - sono quelli di Stato.
I "socialdemocratici illusionisti" di cui parla Basso assomigliano molto ai socialisti liberali tedeschi ed italiani.
Infatti il keynesismo della nostra Carta non è quello né inglese, né tedesco, né rooseveltiano.
Il secondo comma del terzo articolo fa la differenza... portando il keynesismo alle sue estreme conseguenze [da cui, in connessione, la feroce insofferenza mediatico-culturale delleoligarchie nostrane verso l'art.41 della Costituzione, che vieterebbe la socializzazione dei costi determinati dai fallimenti del mercato, di cui assume la definitiva irrealizzabilità nella ipocrita forma "scolastica" della concorrenza perfetta].
Kalecki o la Luxemburg l'avrebbero sottoscritta la nostra Carta.